3 destinos para visitar en las sierras chicas

Al noroeste de Córdoba capital, la región de las sierras chicas es una opción de naturaleza bien cerca de la ciudad. La vegetación exuberante y sus ríos tranquilos, la convierten en una bocanada de aire fresco para la vida urbana. Si estás pensando en una escapada, te recomendamos 3 lugares imperdibles.

Pasear por las sierras chicas de Córdoba es una opción rápida y accesible para los que quieran escapar de la ciudad buscando un poco de naturaleza. Muchas opciones de transporte público, hotelería y gastronomía hacen de esta región cordobesa, una de las más visitadas los fines de semana.

Visitar la capilla de Candonga, las costas y las montañas de La Granja, las construcciones históricas de La Calera, las vistas al Pan de Azúcar desde Villa Allende son algunos de los paseos más conocidas.

 

Tres opciones para agendar

 

Mendiolaza está ubicado a 20 kilómetros de Córdoba y a 4 de Villa Allende. La ciudad es conocida por su tranquilidad y su paz. El Balneario municipal es ideal para pasar el verano donde la naturaleza, los asadores y las mesas, se llenan de locales y turistas para pasar un típico día cordobés. Una de las características de Mendiolaza es la gran cantidad de espacios para la práctica de deportes.

 

mendiolaza

La mayoría de las serranías cordobesas se caracterizan por su vegetación de poca altura, pero Mendiolaza lo hace por su vegetación frondosa con gran producción de sombra, que combinada con el arrullo del río, nos invita al descanso, la meditación y a lograr el merecido relax que todos buscamos en nuestras vacaciones.

Río Ceballos es llamado  el “Corazón de las Sierras Chicas” y ofrece una gran variedad de actividades de turismo aventura. Uno de los lugares más recomendados para visitar es la Reserva Hídrica Natural Parque de La Quebrada, que posee un hermoso embalse donde se pueden practicar deportes náuticos como canotaje y el windsurf y pescar especies como pejerrey y carpa.

rio ceballos sierras chicas

 

Además, el área de Sierras Chicas ofrece una amplísima gama de posibilidades en materia de turismo cultural, ya que la mayoría de las localidades que integran la región, formaron parte del Antiguo Camino Real, que permite disfrutar de una opción histórica muy interesante. Los visitantes podrán conocer parte del legado histórico que la orden de los jesuitas dejó en Córdoba. Uno de los circuitos recomendados, invita a recorrer la tradicional Capilla de Candonga, ubicada a 20 km. de Río Ceballos. Esta capilla data del año 1730 y es el oratorio más antiguo de la región.

Salsipuedes, a 44 kilómetros de Córdoba está atravesada por el cauce del río del mismo nombre. El creador del nombre del pueblo “Salsipuedes” fue el Capitán Juan Bustos, expedicionario español al mando de Jerónimo Luis de Cabrera y primer propietario de estas tierras serranas.

 

 

Formado por vertientes naturales y desagües pluviales, a lo largo de su recorrido, el cauce del río Salsipuedes ha ido tomando diferentes formas, y creando balnearios naturales. Luego de su extenso curso, una abundante arboleda les da la bienvenida a los visitantes y marca el ingreso a la localidad.

En el centro, la Iglesia Parroquial Nuestra Señora del Rosario del Milagro, de arquitectura austera, se mezcla con el hermoso paisaje de las sierras. El primer domingo de cada octubre, y desde hace más de 100 años, las calles del pueblo se llenan de fieles en una tradicional procesión en homenaje la Patrona de la Villa, la Virgen del Rosario del Milagro.

capilla Salsipuedes

 

La Gruta de la Virgen del Valle, es otro de los centros en torno a los cuales, los fieles profesan su religión. Las antorchas iluminan el paisaje serrano, tiñéndolo de misticismo mientras los habitantes de Salsipuedes suben hasta la gruta, en donde los esperara silenciosa, la Virgen Morena.

Muy cerca de allí, el hermoso mirador que se alza en Villa Silvina, así como el recorrido por este pequeño pueblo, es otro de los paseos de los que podemos disfrutar. Pese a su cercanía con la ciudad de Córdoba, el mantenimiento de las costumbres y la fe tradicional, hacen de Salsipuedes un lugar provisto de un íntimo misterio, que nace desde su particular nombre, hasta la magia de sus rituales más antiguos.