Paraíso de la ciencia: ruinas del viejo Hotel El Cóndor

Actualmente el Hotel El Cóndor quedó como inicio o final del viejo Camino de los Puente Colgantes en Altas Cumbres. Un lugar de extraordinaria belleza que fue refugio de los hombres de la ciencia argentina.

A la vera del viejo camino de puentes colgantes que une Copina con el Parador El Condor, esta estructura sólida de piedras rojizas llama inmediatamente la atención. Se ubica a 77 km de la ciudad de Córdoba.

 

  Altas Cumbres Hotel El Condor

 

El hotel fue inaugurado en 1937 por Juan Pablo Reymond, un argentino educado en Suiza. A fines de la década del 40 se le adosó una segunda planta, permaneciendo activo hasta mediados de los 70, cuando la nueva traza del camino de las Altas Cumbres selló su destino de silencio.

Vale la pena desviarse del actual camino de las Altas Cumbres, y llegarse una rato a observar esta maravillosa obra que ahora se encuentra abandonada, pero cautiva por su solides y detalles arquitectónicos. Aún permanece en la cumbrera del techo la imagen de un cóndor “desgastado”.

En 2014 hubo un inicio de obras de reapertura y remozado por parte del Gobierno de Córdoba, que hasta generó polémica en la Legislatura, pero la iniciativa nunca se oficializó y quedó en la nada.

 

 

Entre ruinas y rayos cósmicos

Cuentan que a mitad de la década del cuarenta el entonces director del Observatorio Nacional Argentino, Doctor Enrique Gaviola organizó durante los meses de verano una sucesión de reuniones con investigadores de la institución en el hotel de montaña, inaugurado pocos años atrás, emplazado en un paraje inhóspito a 2100 metros de altura era el lugar ideal para debatir temas científicos en medio del aislamiento y la belleza natural del entorno.

En estas reuniones se discutían temas de física teórica y a las mismas concurrían, el físico austriaco Guido Beck, Mario Bunge, José Balseiro, Alberto Maiztegui y hasta el mismísimo Ernesto Sábato.

  

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Beck llamaba al lugar “Instituto de Física Teórica Pampa de Achala” y en el techo del hotel se habían instalado placas para la detección de rayos cósmicos, proyecto científico de importancia para la época, recientemente descubierto. La detección fotográfica de la radiación cósmica era un proceso relativamente simple, las placas se colocaron sobre el techo o dentro del estanque del complejo a cuatro metros de profundidad por largos períodos de entre 23 y 42 días.

En 1949 se publica en la revista Ciencia e Investigación patrocinada por la Asociación Argentina para el Progreso de las Ciencias, la imagen de una estrella o recorrido cósmico detectado en el Hotel El Cóndor. Los trabajos se llevaron a cabo entre 1945 y 1950 y guardan ese halo de misterio científico como el acaecido en la Isla Huemul del Nahuel Huapi.