Había una vez… El Durazno

Un rincón de Córdoba que parece recortado del sur Argentino, por sus ríos y pinares. A 130 km de Córdoba capital es un sitio para descansar y pasar el rato o un fin de semana. Cabañas, naturaleza y ríos de agua cristalina. Está alejado, no hay gran población, tiene proveeduría y un almacén de ramos generales.

El río El Durazno es uno de los más fríos de la provincia, debido a que se encuentra en lo alto de las sierras chicas. Sus aguas cristalinas lo convierten en uno de los mejores lugares para hacer pesca deportiva – sobre todo de truchas-, y las piedras grises que lo decoran, lo hacen tremendamente hermoso.

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El río en su camino va desarrollando cascadas, ollas profundas y playas con arena. Caminando por el río se puede llegar a Los Cajones, un tramo del río que se “encajona” en las dos laderas de piedra, un lugar ideal para hacer caminatas y disfrutar de la naturaleza.

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El Durazno tiene un puente colgante peatonal que pasa sobre el río, ubicado en el ingreso del pueblo, el cual se ha convertido en insignia y puesto de la selfie oficial del lugar. En este pueblo de montaña donde abundan los pinares, pareciera ser un pedacito de la Patagonia en plena Córdoba.

En el pueblo predominan las cabañas rústicas, construidas de madera tipo alpinas y solo se encuentra un pequeño hotel boutique. También hay tres campings. Hay una vieja pulpería hoy devenida en bar y una proveeduría para comprar víveres, aunque por lo general y por los altos precios debido a la lejanía del lugar, los visitantes suelen llevarse las provisiones de la ciudad.

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Además, el pueblo cuenta con un pequeñísimo centro comercial con un bar, restaurantes y negocios de artesanías, estos últimos abundan principalmente en verano. A un par de kilómetros del pueblo, se encuentra la pequeña “Capilla del Carmen”, construida en 1945 y mantenida por los vecinos ya que había sido abandonado hace mucho tiempo.

Para llegar hasta el Durazno se debe tomar la Ruta 5 hasta Santa Rosa de Calamuchita y allí tomar el camino a Yacanto, donde hay que ir con mucha precaución por la calidad del camino. Desde Yacanto hay que desviar por un camino de ripio 12 km. Muy cerca de allí, el Cerro Champaquí, el más alto de Córdoba, aporta su majestuosidad y su riqueza natural. De Córdoba son un total de 130 km.

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Con menos de 50 personas que viven permanentemente en el poblado y más de 700 plazas de alojamiento, el destino no está explotado turísticamente y eso lo convierte en una de las joyas más preciadas del Valle de Calamuchita.