Molinos de Eiffel y Thea en Córdoba

Dos molinos llenos de historia se mantienen en pie en el Valle de Punilla. Un recorrido para descubrirlos de la mano de la historia, entre valles y ríos.

El paraje de Dolores, a poco menos de 2 kilómetros de San Esteban, en el Valle de Punilla, esconde un tesoro de la historia moderna. Un viejo molino de agua, de unos 30 metros de alto, construído por el ingeniero Alexandre Gustave Eiffel.

 

molino eiffel, córdoba

molino eiffel, córdoba

 

A principio del siglo pasado, la señora Adelia María Harislao de Olmos, esposa del gobernador de Córdoba, Ambrosio Olmos, adquirió este maravilloso molino y lo instaló en su casa colonial de Dolores. Varias versiones se cruzan respecto si efectivamente se usó o no, pero el estado de abandono en el que se encuentra hoy, en vez de aclarar las dudas, las cubre de leyendas.

 

molino eiffel, córdoba

molino eiffel, córdoba

 

El molino de Eiffel, junto a la casa metálica del barrio de San Vicente, en la ciudad de Córdoba, y la vuelta al mundo del Parque Sarmiento, son las 3 obras que hizo el ingeniero francés en la provincia, dejando un legado único en Sudamérica.

molino eiffel, córdoba

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Flor de Durazno

Pero el bello paraje serrano esconde más historias para el viajero: la estancia “Flor de Durazno”, donde habitaba el reconocido escritor Gustavo Martínez Zuviría. Luego del éxito rotundo del libro homónimo, la obra fue llevada al cine y nada menos que Carlos Gardel fue su protagonista. Gardel estuvo en 1917 filmando en la localidad y el paraje Dolores nunca volvió a ser el mismo desde entonces.

En las inmediaciones de este pueblo tradicional de las sierras de Córdoba, se puede visitar además la Capilla Nuestra Señora de los Dolores, construida en el año 1750 y su hermoso río, que escoltado por olmos, sauces y eucaliptos, es un entorno ideal para pasar unos días de relax.