Nono y Las Calles

Este pintoresco poblado del valle de Traslasierra toma su nombre del Camino Real al Alto Perú. Muy cerca de Nono la entrada al Camino del Huaico es un paseo extraordinario para hacer todo el año.

Traslasierra tiene esos pequeños lugares, que entre valles y ruralidad, llenan de mística la vida. Eso es el camino del Huaico, muy cerca de Nono y de Las Calles, un lugar que vale la pena descubrir.

Los Nonos

Cuando se llega a esta parte del Valle de Traslasierra,  sorprende la tranquilidad y la gran variedad de fauna y flora que tiene su hogar allí, sobre todo los pájaros – más de 50 especies -, que perfuman con su canto el ambiente.

Las Calles, Córdoba

 

Entre la localidad de Nono y el pequeño pueblo Las Calles, se encuentra el conocido Camino del Huaico, un lugar poco conocido pero que es una gran oportunidad para todos los amantes de turismo rural, alejado de los ruidos de la ciudad y las señales de teléfono.

 

Los Nonos

 

Al llegar casi al final de este camino, se puede visitar el criadero de truchas “Don Clemente”, y sus dueños, Elena y Roberto Beltramone, ofrecen visitas guiadas a los criaderos, almuerzos campestres (sólo con reserva) y venta de dulces y licores. Se puede pescar, recorrer la huerta orgánica y hasta cuentan con un reloj de arena.

 

Las calles, Córdoba

 

Las Calles

Las Calles tiene una muy linda particularidad: desde cualquier punto del pueblo, se puede obtener una maravillosa postal panorámica de las Sierras Grandes. A sólo 1 km. desde el el puente del Río Chico de Nono, Las Calles está encajonado entre las sierras y el arroyo Las Rabonas.

 

Un pueblito de raíces inglesas, hoy basa su economía en la producción de frutillas. Allí se cruzaba el camino Real al Alto Perú, por lo que todos lo conocían como “Las Calles”. Con un clima que acompaña en todas las épocas del año, este pueblito rural es ideal para pasar el tiempo al aire libre, recorriendo sus rincones y disfrutando de la naturaleza y el silencio.

Entre otras cosas, Las Calles tiene una pequeña iglesia (construida en el año 1949), un Club de Golf (“La Quebrada”, único en la zona) y el Eben-Ezer, una licorería artesanal que hoy funciona en la vieja Pulpería. Hay más de 150 variedades de licores para degustar.

Se organizan algunas travesías por esta zona a caballo, se recomienda hacer las nocturnas, cuando hay luna llena.