Consejos para practicar deportes en la nieve

Por cada mil esquiadores, entre 2 y 4 sufren alguna lesión que requiere atención médica en temporada invernal. Qué recaudos hay que tener para divertirse sin complicaciones.

Comenzó la temporada de invierno y con ella la práctica de deportes en la nieve. Los que más se practican en las pistas argentinas son el esquí alpino (llamado también de descenso), el snowboard y el esquí de travesía o de fondo. Pese a que estos ejercicios suelen ser seguros, se estima que hay entre dos a cuatro lesiones que requieren atención médica por cada mil esquiadores. De éstas, cerca de la mitad son lesiones leves como golpes, lastimaduras y contusiones.

Según el Doctor Guillermo Díaz Colodrero, director Médico de SMG Center, las lesiones más severas varían según la disciplina: En el esquí alpino predominan las lesiones de rodilla (principalmente esguinces pero pueden ser más graves), hombro (luxaciones, fractura de clavícula) o dedo pulgar (al quedar enganchado en el bastón durante la caída).

En tanto que en el snowboard las principales lesiones se ubican en la muñeca, la mano (fracturas), el tobillo (esguinces) y la cabeza y habitualmente son producidas durante las caídas, en especial hacia atrás.

Prepararse y asesorarse previo al viaje

En este sentido, se aconseja realizar una rutina de al menos cuatro semanas de preparación física previa que incluya ejercicios aeróbicos, de fuerza de piernas y de flexibilidad general. De esta forma se reduce el riesgo de lesiones leves o graves.

·         Se recomienda usar un equipo carving en buenas condiciones para una mayor maniobrabilidad.

·         No se debería realizar deportes en la nieve si no se tienen guantes y anteojos protectores adecuados. Los anteojos deben ofrecer una buena protección contra los rayos ultravioleta aún en los días nublados.

·         El uso de un gorro permite conservar el calor en los días nublados y con viento, especialmente en los niños.

·         Las botas deben ser cómodas y no debe permitir que el talón se levante; si queda demasiado ajustada, cambiarla por una más adecuada. Usar medias térmicas.

·         Las fijaciones (zona donde se encaja la bota en el esquí o snowboard) deben ser adecuadas; consultar con el proveedor o instructor. Su ajuste se determina según el peso y la habilidad previa; en líneas generales es preferible una fijación más blanda para los principiantes de esquí. Si durante una caída se produce dolor antes de que la fijación se suelte, o si directamente no se sale el esquí, la fijación está demasiado ajustada y es necesario aflojarla antes de volver a esquiar.

·         Si va a esquiar, los bastones no deben estar enganchados al dedo pulgar y/o muñeca al iniciar el descenso. De esta forma se evitan posibles lesiones como la rotura de uno de los ligamentos del dedo pulgar, si se atasca el bastón entre el pulgar y índice, y una luxación de hombro por un bastón enganchado en la muñeca durante una caída.

·         Utilizar filtros solares aún en días nublados para evitar las quemaduras del sol. Aplicar unos 30 minutos antes de exponerse al sol en la cara, cuello, frente, nariz, orejas y labios.

·         Quienes practican snowboard deberían acostumbrarse a usar un casco pues las lesiones en la cabeza son más frecuentes que con el esquí. Los cascos han mejorado mucho y su uso es esencial en los menores de edad.

Calentar y estirar la musculatura para evitar lesiones


Para los principiantes es conveniente asesorarse con un instructor para ir incorporando las distintas técnicas gradualmente. Al iniciar la jornada de esquí se aconseja empezar por las pistas más sencillas y lo más largas posible, de modo tal de hacer varios minutos de descenso cómodo (por ejemplo, dos descensos suaves). Así, el cuerpo puede adaptarse a mayores exigencias.

Por último, una vez finalizada la jornada deportiva, realice la elongación de los grupos musculares utilizados tan pronto se haya normalizado la respiración y la frecuencia cardiaca, para evitar contracturas, distensiones y/o desgarros musculares. Los baños de inmersión ayudan a la relajación muscular.


Prestar atención a las condiciones del ambiente


Las condiciones de la pista y el ambiente pueden aumentar el riesgo de accidentes. Una pista con hielo firme, generalmente presente en las primeras horas de la mañana, favorece los resbalones y caídas.

Por el contrario, la nieve pesada y floja puede producir el atascamiento de los esquíes o la tabla en la nieve y causar lesiones de tobillo o rodilla. Asimismo, la falta de visibilidad puede provocar colisiones con objetos fijos u otros esquiadores en las pistas.